-Creo que te toca contar la historia, Patrick- dijo mama- Ylenia no la sabe, pero Keshia tampoco sabe todo.
-Está bien. Contaré la historia. Sí, Ylenia, somos vampiros. Brad, Josh, Keshia, mama y yo, somos vampiros. Hace mucho tiempo, tuve un accidente. Estaba a punto de morir, y mi amigo, Eric -ya lo conoceréis todos- vino a visitarme. Él era, es, vampiro...y al verme en ese estado, no dudó en transformarme. En ese tiempo, mama y yo acabábamos de casarnos y, al estar otra vez bien, tenía que volver con ella. Pero mi sed era insaciable, y mordí a Selenna. Los dos eramos ya vampiros. Entonces fue cuando tu madre se quedo embarazada de Brad. Brad nació humano, y a la a la edad de 14 se transformó en vampiro, creció hasta los 17, y se quedó estancado en esa edad. Será así para toda la eternidad. Brad nació con un don, poder o como quieras llamarlo, la fuerza. Lo mismo ocurrió con Josh, creció hasta hace 2 meses, será así para siempre. Pero el tiene el don...de la rapidez. Y ahora vienes tú. Tú...naciste humana, y eres humana. No sabemos si es que aún no te has transformado porque tu vampiro no ha salido, por eso nos hemos venido aquí. Para ver si encuentras a tu vampiro. Estamos seguros de que vas a ser vampiresa, lo llevas en tu sangre, eres mitad vampiro, por tu belleza y...porque tienes tu don mitad ejercitado. Y ahora Keshia, ella, al igual que Brad y Josh, se ha transformado hace poco. Tiene 14, es la edad. Su don es la telepatía.
-¿Por eso oí tu voz en mi cabeza?
-Sí
-Has dicho que tengo un don...y lo tengo mitad ejercitado...¿cuál es?
-No te lo podemos decir, tienes que descubrirlo tú sola, al igual que tienes que sacar tu vampiro a la luz- respondió mama.
Las cosas empezaban a cuadrar más.
-Os oí hablando con Charlotte...¿por qué no puedo salir de casa?
-A los vampiros les gusta la sangre humana, eso lo sabe hasta un bebe- respondió Josh.
-Sí, pero si me muerde...me transformo, ¿no?
-Sí, y no. No sabemos que efecto puede tener en ti. Puede ser que, en efecto, te transformes y tengas tu don, o puede que lo pierdas. O, depende que vampiro te muerda, mueras.
-Pero, entonces, no estoy a salvo con vosotros.
-Sí, sí que lo estás. Recuerda que tus hermanos han nacido humanos, no les atrae la sangre humana, además Keshia aún está transformándose, le atrae menos aún. Y, nosotros somos tus padres biológicos, no nos atrae tu sangre.
Los siguientes días fueron muy bien, aprendí más sobre vampiros. Y fui, poco a poco, encontrando mi vampiro interior. Pero no podía salir, a diferencia de mi familia, ellos salían. Keshia era ya, un vampiro completo. Dominaba su fuerza, su rapidez, toleraba la sangre y utilizaba su don. Yo...estaba a punto de convertirme. De hecho, aquella noche sufrí el cambio.
-¿Por eso oí tu voz en mi cabeza?
-Sí
-Has dicho que tengo un don...y lo tengo mitad ejercitado...¿cuál es?
-No te lo podemos decir, tienes que descubrirlo tú sola, al igual que tienes que sacar tu vampiro a la luz- respondió mama.
Las cosas empezaban a cuadrar más.
-Os oí hablando con Charlotte...¿por qué no puedo salir de casa?
-A los vampiros les gusta la sangre humana, eso lo sabe hasta un bebe- respondió Josh.
-Sí, pero si me muerde...me transformo, ¿no?
-Sí, y no. No sabemos que efecto puede tener en ti. Puede ser que, en efecto, te transformes y tengas tu don, o puede que lo pierdas. O, depende que vampiro te muerda, mueras.
-Pero, entonces, no estoy a salvo con vosotros.
-Sí, sí que lo estás. Recuerda que tus hermanos han nacido humanos, no les atrae la sangre humana, además Keshia aún está transformándose, le atrae menos aún. Y, nosotros somos tus padres biológicos, no nos atrae tu sangre.
Los siguientes días fueron muy bien, aprendí más sobre vampiros. Y fui, poco a poco, encontrando mi vampiro interior. Pero no podía salir, a diferencia de mi familia, ellos salían. Keshia era ya, un vampiro completo. Dominaba su fuerza, su rapidez, toleraba la sangre y utilizaba su don. Yo...estaba a punto de convertirme. De hecho, aquella noche sufrí el cambio.