Resumen -sin spoilers

Una joven, Ylenia, se muda a vivir a un lugar completamente distinto a lo que ella está a costumbrada. No sabe lo que le espera, no sabe lo que le ocurre a su familia, no entiende nada. Hasta que, de pronto, entenderá todo. Y será tan extraño para ella, que su corazón no podrá soportarlo.
'Una historia que te calará hondo, no podrás parar de leerla' SuperPop

sábado, 8 de diciembre de 2012

Capítulo 4

-Sois Vampiros...pero, ¿todos?
-Creo que te toca contar la historia, Patrick- dijo mama- Ylenia no la sabe, pero Keshia tampoco sabe todo.
-Está bien. Contaré la historia. Sí, Ylenia, somos vampiros. Brad, Josh, Keshia, mama y yo, somos vampiros. Hace mucho tiempo, tuve un accidente. Estaba a punto de morir, y mi amigo, Eric -ya lo conoceréis todos- vino a visitarme. Él era, es, vampiro...y al verme en ese estado, no dudó en transformarme. En ese tiempo, mama y yo acabábamos de casarnos y, al estar otra vez bien, tenía que volver con ella. Pero mi sed era insaciable, y mordí a Selenna. Los dos eramos ya vampiros. Entonces fue cuando tu madre se quedo embarazada de Brad. Brad nació humano, y a la a la edad de 14 se transformó en vampiro, creció hasta los 17, y se quedó estancado en esa edad. Será así para toda la eternidad. Brad nació con un don, poder o como quieras llamarlo, la fuerza. Lo mismo ocurrió con Josh, creció hasta hace 2 meses, será así para siempre. Pero el tiene el don...de la rapidez. Y ahora vienes tú. Tú...naciste humana, y eres humana. No sabemos si es que aún no te has transformado porque tu vampiro no ha salido, por eso nos hemos venido aquí. Para ver si encuentras a tu vampiro. Estamos seguros de que vas a ser vampiresa, lo llevas en tu sangre, eres mitad vampiro, por tu belleza y...porque tienes tu don mitad ejercitado. Y ahora Keshia, ella, al igual que Brad y Josh, se ha transformado hace poco. Tiene 14, es la edad. Su don es la telepatía.
-¿Por eso oí tu voz en mi cabeza?
-
-Has dicho que tengo un don...y lo tengo mitad ejercitado...¿cuál es?  
-No te lo podemos decir, tienes que descubrirlo tú sola, al igual que tienes que sacar tu vampiro a la luz- respondió mama.

Las cosas empezaban a cuadrar más.
-Os oí hablando con Charlotte...¿por qué no puedo salir de casa?
-A los vampiros les gusta la sangre humana, eso lo sabe hasta un bebe- respondió Josh.
-Sí, pero si me muerde...me transformo, ¿no?
-Sí, y no. No sabemos que efecto puede tener en ti. Puede ser que, en efecto, te transformes y tengas tu don, o puede que lo pierdas. O, depende que vampiro te muerda, mueras.
-Pero, entonces, no estoy a salvo con vosotros.
-Sí, sí que lo estás. Recuerda que tus hermanos han nacido humanos, no les atrae la sangre humana, además Keshia aún está transformándose, le atrae menos aún. Y, nosotros somos tus padres biológicos, no nos atrae tu sangre. 

Los siguientes días fueron muy bien, aprendí más sobre vampiros. Y fui, poco a poco, encontrando mi vampiro interior. Pero no podía salir, a diferencia de mi familia, ellos salían. Keshia era ya, un vampiro completo. Dominaba su fuerza, su rapidez, toleraba la sangre y utilizaba su don. Yo...estaba a punto de convertirme. De hecho, aquella noche sufrí el cambio. 

jueves, 6 de diciembre de 2012

Capitulo 3

Llevaba 3 días en mi habitación. Sin comer mucho, solo las patatas fritas y chucherías que llevaba en mi bolso. Gracias a dios tenía baño en mi habitación, por lo que podía beber del grifo. El primer día nadie me había llamado, el segundo, papa y mama habían intentado convencerme.
-Ylenia, baja a comer, necesitas comer algo- había dicho mama
-Sal de ahí, no vas a poder quedarte eternamente ahí- dijo papa.
-Vale, saldré. Pero decirme que ocurre.
Cuando pronunciaba las palabras decirme que ocurre se marchaban, para no volver en unas horas.

Hasta aquel día. Brad y Josh compartían habitación desde siempre. Las casas donde había vivido, siempre se organizaban de la misma forma. Mis padres en la primera habitación, o la última, de la segunda planta. A continuación, Keshia. La habitación de al lado era la mía. Y la contigua, la de los chicos. Los chicos, estaban en su habitación. Y, por la conversación que mantenían, entendía que hablaban sobre mi...o decían algo que querían que escuchase, me daban indirectas.

-Pobre Ylenia...ahí sola. Tendría que salir- decía uno.
-Sí, tienes razón. Pero solo quiere salir si averigua lo que esta pasando- contestó el otro
¿O sea que sí que ocurría algo...?
-Sí, pero si descubre lo que ocurre...todo se irá a bajo. Además, es obvio lo que está ocurriendo. Keshia más blanca, nos vamos a un lugar sin sol. Nosotros somos casi igual de jóvenes a hace 2 año...mama y papa no han envejecido nada, o casi nada. Y, estoy seguro de que escuchó la conversación con Charlotte. 
-Jaj! Tienes razón, es obvio. Charlotte mismo lo descubría, 'siglos cuidando estas tierras' ¿qué clase de humano vive siglos? Mejor aún, ¿que ser viviente vive siglos, se mantiene joven, odia el sol...?

Yo alucinaba, Josh y Brad le estaban diciendo, indirectamente, lo que ocurría. Pero...no entendía del todo lo que ocurría...esas cosas que decían....eran imposibles, ¿no? Inmortalidad, odio hacia la luz, belleza...solo eran fantasías...¿no? Eso solo me recordaba a...no podía ser. IMPOSIBLE. Pero...por otro lado, todo encajaba con esa palabra.

Mama y papa llamaron a la puerta.
-Ylenia, ¿vas a salir de una maldita vez?
No sabía que decir...a si que abrí la puerta. No les miré a la cara. Simplemente les dije que tenía hambre. Bajé a la cocina, sabía que Josh y Brad me miraban. Al llegar a la cocina, noté que solo había un plato, un tenedor, un cuchillo, un baso de agua. Solo para mí.
-¿Nadie más que yo va a comer?
-Emm...ya hemos comido.
-Por favor, pero si Josh y Brad llevan en su habitación...toda la tarde. 
-Nosotros estamos a dieta. Solo tomamos cosas light...y hemos cenado en nuestra habitación, gracias por preocuparte, hermana- dijo Brad.
Keshia bajó las escaleras, y me miró a los ojos. Me quedé hipnotizada, sus ojos parecían un marrón tan intenso...como la sangre misma.
''¿Lo sabes?'' oí su voz en mi mente...''Lo sabes...¿no?'' volví a escuchar esa voz ''responde, Ylenia, ¿sabes o no lo que ocurre?''
-
-Sí, ¿qué?- preguntó papa.
Sin querer había respondido en alto a la pregunta que Keshia me había hecho. Keshia miró a Brad, Josh, mama y, finalmente a papa.
-¿Lo sabe?- gritaron mama y papa a la vez.
-Lo sé. Sé que sois...sé que no sois...sé lo que sois. O sea, emm... que sé que soy rara. Que sois...
-Vampiros

Capítulo 5 -transformación-.

Era media noche, y me encontraba muy mal. Sudaba, no podía dormir. Sentí que me desmallaba, chille. La vista se me nubló, y lo último que vi fue a Brad entrando en mi habitación. Noté que caía al suelo, y que Brad y Josh me sujetaban. Sentí que una fuerza enorme entraba en mi cuerpo, sentí que la garganta me quemaba, la sangre de mi cuerpo no corría, y mi corazón...se congelaba. Lo último que oí fue 'se está transformando'. Y no oí más, no sentí más, no vi más. Ya no era yo. Ya no era Ylenia la humana. A partir de ese instante, era Ylenia, la vampiresa.

Me había transformado.
Era un vampiro.

Capitulo 2

Tenía que descubrir porque me sentía tan rara, porque era la extraña en mi familia. Y lo tenía que averiguar pronto. Bajé las escaleras, para ir hacia mis padres. Bajé, bajé pero, a la mitad de la escalera de caracol, oí las voces de mis padres...hablando con alguien más. Sentí un escalofrío. Era una voz femenina.
-Hay alguien más, ¿no es así, Patrick? No estáis solo vosotros...hay un humano- dijo la persona -puedo sentirlo. 
-Si hay o no, otra persona, no es de tu incumbencia, Charlotte- anunció mi padre, Patrick.
-Si que me incumbe, son mis tierras, llevo vigilando estas tierras...siglos. Pero, sí, sí que hay una humana, corre peligro entre nosotros. Más vale que la vigiles, que no salga. No durará mucho. Es mi última palabra. Ha sido un placer conocerla...Keshia, y bienvenida, verás como te a costumbras. Brad, Josh, Patrick y Selenna...un placer volver a verles. No olviden mi advertencia. 

Fue lo último que oí. No entendía ni una sola palabra. ¿Cómo que había vigilado durante siglos estas tierras?¿Por qué decía humano como si no lo fuera ella?¿Por qué había dado la bienvenida a mi hermana?
No sabía que hacer, oí cerrar la puerta de entrada, y decidí bajar.
-Hola Ylenia, ¿has dormido bien?- preguntó Brad.
-Emm...si...pero....me he despertado al oír a una persona...¿hay visita?- pregunté yo.
-No, bueno, sí, la ha habido, pero se ha marchado- respondió mi padre.
-Aaa...vale...entiendo, ¿y...quién era?
-Una vieja amiga, de la familia. Vive aquí, y ha pasado a visitarnos
-Y no me la habéis presentado. Keshia, Brad, Josh...todos la conocen, menos yo. ¿Hay algo que queráis contarme?Os estáis comportando...como si no os conociera
-Que cosas dices hermana. Estabas dormida, que esperabas...¿qué te despertáramos?- respondió Keshia desviando mi mirada y en tono de burla.
-Me estáis ocultando algo...venir a vivir aquí, repentinamente. El cambio de Keshia...- intenté hacer como si no hubiera dicho eso, pero fue demasiado tarde. Todos lo habían oído.
-¿Qué cambio?- respondió ella.
-Pues...eres totalmente distinta, no eres mi hermana...la que jugaba conmigo, la que cometía errores...ahora eres como una muñeca preciosa que hace todo lo que Brad y Josh hacen, que no se acerca a mi, que me evita, que me habla como si fuera una extraña, en tono de burla...no se si vosotros veis lo mismo. O quizás yo sea la rara, la extraña, la que no debería de estar aquí. 

Todos se quedaron perplejos, me miraban como si fuera una extraña. Como si mis palabras hubieran marcado una herida, como si sangrara de ellas. No supe que hacer...y corrí. Corrí escaleras arriba, para no bajar, en mucho tiempo.

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Capítulo 1

Terminé de desempaquetar mis cosas, acababa de comenzar a nevar...tan solo era finales de Octubre y ya estaba nevando, ni me imaginaba como podría llegar a ser el invierno. 
Mama y papa habían elegido ese lugar para vivir. Un pequeño pueblo. Keshia, mi hermana de 15 años, estaba extraña. Había cambiado muchísimo. Su piel blanca y sus ojos marrones, habían cambiado, su piel se había tornado más blanca, incluso que la leche. Sus ojos parecían un marrón tan intenso, que llegaba a parecer rojo. Su melena rubia era perfecta, igual que sus cejas...ella en sí parecía una muñeca de porcelana. Brad y Josh también eran así. Brad, igual que Keshia, rubio y piel tan blanca... y Josh, era moreno, como yo. Pero yo, al lado de mis tres hermanos, parecía fea. Ellos eran, prácticamente perfectos, al contrarío a mí. Brad y Josh eran mayores que yo, sin embargo, Keshia, no. Brad tenía 18, Josh 17, yo 16 y Keshia 14. Pero yo era distinta, distinta a mi padre, a mi madre, a mis hermanos, a mi hermana...y, no conocía a mi familia. 
No entendía que era lo que en mi familia ocurría. Pero, simplemente, lo ignoraba. Hasta el día en que nos habíamos mudado aquí. 
Me dí cuenta de que era diferente. Yo era diferente. Keshia siempre había estado conmigo, había sido mi amiga, mi confidente. Pero, desde que se había vuelto perfecta me evitaba. Siempre comía sola, aparte, no con ellos. Tenía un dormitorio arriba del todo. Me permitían tener lo que quisiera, siempre y cuando no les molestase. Y para colmo, no iba al instituto. Me sentía rara. Ahora me daba cuenta de que algo sucedía en mi casa. Algo extraño, nunca lo había notado. Pero, no sabía que. 

Intruducción

Miraba por la ventana de mi nueva habitación. No sentía lo que siempre había sentido en mi casa. No sentía el calor que me atraía a salir fuera. El frío calaba mis huesos hasta sentir el miedo en mi interior. ¿Cómo podíamos habernos mudado aquí? Mama y papa no eran los mismos. Ellos siempre habían amado el sol, el calor, la calidez. Se habían mudado a un lugar donde el frío reinaba y las nubes poseían el lugar. Era imposible que fuéramos a vivir ahí. No era lo que me esperaba, desde luego, pero, si ellos creían, por alguna razón, que ese era el lugar más conveniente para nosotros, era perfecto.